martes, 29 de enero de 2013

"Ah, tú te creíste que yo soy del talante
que si en tu olvido me hallo,
me dejarías suplicando y sollozante
bajo los cascos del caballo bayo.

O que iría a pedir a la curandera
la raíz en aguas hechizantes
y que un terrible regalo te diera:
mi preferido pañuelo fragante.

Maldito seas. Ni con mirada ni gemir
voy a rozar tu alma condenada,
sino que te juro por el Angélico Jardín,
ante el milagroso icono inclinada,
por nuestra ardiente embriaguez nocturna:
yo contigo jamás volveré nunca."

ANA AJMÁTOVA